Lo dijo la jefa del bloque justicialista, Leticia Paulizzi, en una sesión muy tensa. Las palabras fueron interpretadas por los manifestantes que estaban en la sala como una admisión de que los despidos no se decidieron para bajar el gasto sino para hacer lugar a militantes del PJ. Duro discurso de Carrizo

Nota publicada en Puntal 12/08/2016

En medio de una sesión tensa, con los contratados desafectados por el Municipio reclamando a los gritos por sus trabajos perdidos, la jefa del bloque oficialista, Leticia Paulizzi, lanzó una frase que exaltó aún más los ánimos y que fue interpretada por el gremio como “una incitación a la violencia”.

La presidenta de la bancada justicialista indicó que la gestión de Juan Manuel Llamosas va a desarrollar sus planes con sus propios contratados políticos. La definición fue entendida por los representantes de los trabajadores como un reconocimiento expreso de que los 168 contratados que quedaron en la calle fueron desafectados no por la emergencia económica ni porque sobraran en el organigrama municipal sino porque, en realidad, el peronismo busca hacer lugar para instalar allí a sus militantes.

Entre gritos, la frase textual de Paulizzi fue: “Este nuevo gobierno va a llevar a cabo sus acciones de gobierno con sus propios contratados políticos”. Ni bien lo dijo, su voz fue tapada por los gritos indignados de los contratados a los que no se les renovó el contrato.

La jefa del bloque además recordó que, por ejemplo, la última administración de Benigno Rins dejó en la calle a 40 contratados y que nadie salió a protestar por esos puestos perdidos. Sonó, en ese contexto de tensión en el aire, a un ojo por ojo. Fue una frase que tampoco contribuyó a calmar los ánimos.

El griterío en el recinto era ensordecedor. Los contratados le recriminaban al oficialismo haber prometido en campaña no dejar a nadie en la calle. Como la situación no se calmaba, el presidente del Concejo, Darío Fuentes, terminó cortando los discursos y pasó directamente a votación el proyecto que estaba en marcha.

Antes de Paulizzi habían hablado los bloques opositores. El discurso más encendido fue el de Pablo Carrizo, concejal de Respeto, que lanzó críticas durísimas contra el peronismo, personalizó incluso sus acusaciones contra una de las concejalas oficialistas, y puso incluso en duda quién ejerce realmente la intendencia.

Con vehemencia, dijo: “No son 200 los despedidos, son muchos más. No contamos a las fundaciones y las cooperativas, donde hoy todavía está despidiendo gente el peronismo. Pero yo quiero citar un caso particular porque me gusta humanizar la política en vez de hablar de números. Hace 20 años empecé a hacer trabajo social. Tuve un alumno muy chiquito que se llamaba Ariel Toledo, de la costa del río. Es el primer y único niño recibido como profesional en la costa, Cola de Pato y La Cava. En ese lugar se instaló un sitio hermoso llamado Ilusiones. Allí el peronismo golpea la puerta en cada elección para pedir votos. Pero ahora a Ariel Toledo se lo echó como una rata de su puesto de trabajo. Andrea Petrone (N. de la R.: en ese punto Carrizo señaló a la concejala oficialista) vos sos amiga de Ariel Toledo, hoy acusado de ser ñoqui de la Municipalidad de Río Cuarto. Qué vergüenza. Cuando hay elecciones le golpean la puerta, pero cuando llegan al poder lo echan. Nos pueden decir que sólo se trata de un trabajador. Pero si no van a hacer nada, bajen el cuadro de Eva Perón que tienen ahí arriba”, señaló Carrizo.

Además cuestionó que quienes despiden a trabajadores que ganan cinco o seis mil pesos sean funcionarios y concejales con dietas de 45 mil pesos.

“Cómo les puede dar la cara para despedir así. No sé quién es el intendente, si Dova, Schiaretti o Juan Manuel Llamosas. Lo único que sé es que cuando se presentó en la campaña les dijo a los trabajadores: no tengan miedo que no voy a despedir a nadie”.

Ese discurso de Carrizo, que exaltó a los contratados despedidos, fue muy criticado después por el peronismo, cuyos integrantes acusaron al concejal de Respeto de caer en la demagogia y romper todos los códigos de la política.

Carlos Ordóñez, jefe del bloque de Cambiemos, relató el encuentro que mantuvieron con el obispo Adoldo Uriona y las tareas realizadas para conseguir una instancia de diálogo entre el gobierno y los trabajadores.

“Apelamos a la sensibilidad del intendente, que sabemos que la tiene, para que aporte a la paz social. Por eso le pedimos humildemente que se siente a dialogar y lo haga con la mente abierta”, indicó el presidente del principal bloque opositor.