Hacia la prevención y el abordaje de prácticas y situaciones de violencia de género dentro del partido Respeto

Asumimos que cada unx de nosotrxs estamos constituidos por los mecanismos y valores que reproduce el sistema capitalista y patriarcal y ese reconocimiento es un paso fundamental en la deconstrucción de cada unx de nosotrxs. El desafío que hoy nos constituye como seres humanos y personas que participamos del campo grupal y colectivo es abandonar la naturalización de las prácticas violentas y los micromachismos en nuestros espacios cotidianos y de militancia.
Cada vez que en nuestro partido se presentan situaciones de violencia machista notamos que nos faltan herramientas y acuerdos sobre cómo actuar de manera orgánica y colectiva frente a ellas. Si bien cada situación es singular y requiere un abordaje distinto según el caso, se vuelve imprescindible crear criterios colectivos y formas generales de resolución, siempre enmarcados en las normas vigentes.
Un protocolo de abordaje para la violencia de género es una herramienta que permite avanzar hacia la resolución y la transformación de esas situaciones, cuidando en primer lugar a la persona violentada y también evitando la estigmatización, los escraches individuales o condenas públicas innecesarias hacia la persona denunciada. Un protocolo debe ser un procedimiento de actuación, una herramienta preventiva para evitar cualquier acto de violencia y erradicar la misma. Una hoja de ruta para saber cómo proceder frente a una denuncia y/o observación de prácticas y situaciones de violencia machista que involucren a compañerxs de Respeto.

2. ¿Por qué este Protocolo?

El presente protocolo es el resultado de una firme determinación y decisión colectiva de:
1) Promover acciones de igualdad de género al interior del Partido Respeto.
2) No callar, negar, tolerar, ni ocultar bajo ningún concepto una situación de violencia.
3) Adoptar la perspectiva de género como parte de nuestra política, ligada a la defensa de los Derechos Humanos.
4) Establecer mecanismos colectivos y orgánicos de deconstrucción de la violencia machista.
5) Poner en práctica un proceso de feminización de la política, es decir, prácticas que desarticulen el patriarcado y sus relaciones de poder desiguales, en cada acto de la vida cotidiana.

Para acceder al protocolo completo Descarga aquí